Reciclabilidad de los envases en el Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases

La reciclabilidad de los envases en el PPWR no se reduce a afirmar que el cartón, el vidrio o el plástico «es reciclable». El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases crea un sistema armonizado en el que la reciclabilidad debe evaluarse conforme a criterios de diseño para el reciclado y, posteriormente, también según si una categoría determinada de envase se recicla efectivamente a gran escala. El resultado de la evaluación debe expresarse en las clases de rendimiento de reciclado A, B o C.

Para las empresas, esto implica la necesidad de recopilar datos mucho más detallados sobre la estructura del envase. No solo puede ser relevante el material principal, sino también las etiquetas, los cierres, los adhesivos, los revestimientos, los colorantes, las capas barrera y la forma en que los distintos componentes se comportan durante la clasificación y el reciclado.

¿Qué significa «envase reciclable» según el PPWR?

El artículo 6 del PPWR vincula la reciclabilidad con todo el proceso real de gestión de residuos de envases. Por tanto, no basta con demostrar que el material puede transformarse teóricamente en condiciones de laboratorio.

Conforme a los principios del Reglamento, un envase reciclable debe diseñarse para el reciclado de materiales y, una vez convertido en residuo, debe poder recogerse por separado, clasificarse en el flujo de residuos adecuado y reciclarse sin perjudicar significativamente la reciclabilidad de otros flujos.

En una fase posterior, el sistema también tendrá en cuenta si los envases pertenecientes a una categoría concreta se reciclan efectivamente a gran escala.

Diseño para el reciclado: el primer pilar del artículo 6 del PPWR

El diseño para el reciclado debe evaluar la estructura de un envase concreto. La Comisión debe establecer criterios armonizados para las categorías de envases definidas en el anexo II.

Los criterios deben tener en cuenta, entre otros aspectos, la posibilidad de recoger, clasificar y transformar el envase por separado de forma que permita recuperar material de calidad adecuada.

En la práctica, esto supone abandonar un enfoque muy general:

«El PET es reciclable»

para plantear la pregunta:

«¿Esta variante concreta de botella de PET, junto con la etiqueta, el adhesivo, el cierre, el color y los aditivos, cumple los criterios de diseño para el reciclado de su categoría?»

El reciclado a gran escala es la segunda fase de la evaluación

La posibilidad técnica de reciclado no significa aún que un determinado envase se recicle efectivamente en la práctica. Precisamente por ello, el PPWR introduce un elemento adicional: el reciclado a gran escala.

La evaluación debe tener en cuenta los sistemas existentes de recogida selectiva, clasificación y reciclado, así como las cantidades reales de material reciclado para las categorías de envases pertinentes.

El Reglamento prevé elaborar una metodología uniforme y un mecanismo de control del origen. Por este motivo, no debe crearse hoy de forma autónoma una definición propia de «reciclado a gran escala» ni tratarla como criterio definitivo de conformidad con el PPWR.

Clases de reciclabilidad del PPWR: A, B y C

El anexo II del PPWR establece las clases de rendimiento de reciclado que deben servir para expresar el resultado de la evaluación.

Clase Rendimiento del reciclado Significado
A al menos el 95% Clase más alta de rendimiento del reciclado
B al menos el 80% Envase que cumple un nivel superior al umbral mínimo inicial
C al menos el 70% Clase formal más baja reconocida como reciclable en la primera fase del sistema
Por debajo de C por debajo del 70% Envase considerado técnicamente no reciclable

Sin embargo, el porcentaje por sí solo no debe interpretarse como una simple proporción del material principal en la masa del envase. El resultado se derivará de los criterios pertinentes de diseño para el reciclado adoptados para una categoría específica de envases.

¿Introduce el PPWR las clases de reciclabilidad A–E?

No. En el sistema formal del PPWR, las clases de rendimiento del reciclado establecidas en el anexo II son A, B y C.

En publicaciones sectoriales pueden encontrarse los términos «clase D», «clase E» o escalas aún más amplias. Pueden proceder de sistemas privados de evaluación, herramientas sectoriales o análisis simplificados, pero no deben presentarse como clases formales establecidas por el PPWR.

Desde la perspectiva del Reglamento, un resultado por debajo del umbral de la clase C significa que el envase no alcanza la clase mínima de rendimiento del reciclado exigida por el sistema.

Umbral del 70%: ¿qué significa la clase C más baja?

En la primera fase de aplicación de las clases de rendimiento del reciclado, la categoría mínima admisible debe ser la clase C, es decir, un nivel de al menos el 70%.

Esto significa que un envase que no cumpla los criterios que permitan clasificarlo al menos en la clase C debe considerarse técnicamente no reciclable.

Sin embargo, esto no significa que la empresa pueda ya hoy simplemente pesar la «parte reciclable» del envase y considerar un resultado del 70% como una evaluación PPWR completa. Los criterios detallados y el método de evaluación deben armonizarse mediante actos adoptados por la Comisión.

¿Desde cuándo deben cumplirse los criterios de diseño para el reciclado?

La fecha citada con mayor frecuencia es el 1 de enero de 2030, pero el art. 6 contiene un mecanismo condicional.

El requisito relativo al diseño para el reciclado debe aplicarse a partir de:

el 1 de enero de 2030 o 24 meses después de la entrada en vigor de los actos delegados pertinentes que establezcan los criterios, según cuál de las dos fechas sea posterior.

Esto es importante para las empresas que preparan la documentación. No puede suponerse de antemano que todos los criterios técnicos definitivos aplicables a partir de una fecha futura ya se conozcan hoy.

No obstante, la empresa ya puede ordenar los datos sobre materiales y diseño, ya que constituirán la base de la evaluación posterior.

2035: a la reciclabilidad técnica se suma el reciclado a gran escala

La segunda fase del sistema debe tener en cuenta no solo el diseño del envase, sino también su reciclado efectivo a gran escala.

La fecha de referencia es el 1 de enero de 2035, pero también en este caso el Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases prevé un mecanismo que supedita el inicio de la aplicación del requisito correspondiente a la entrada en vigor de los actos de ejecución exigidos. En la práctica, debe comprobarse la fecha posterior de las resultantes del artículo 6.

Por ello, en el calendario del Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases conviene distinguir entre:

  • 2030: diseño para el reciclado y clases de rendimiento;
  • 2035: incorporación del criterio de reciclado a gran escala;
  • 2038: endurecimiento de la clase mínima admisible.

A partir de 2038, la clase C ya no será suficiente

A partir del 1 de enero de 2038, el envase deberá alcanzar como mínimo la clase B para poder introducirse en el mercado.

Esto supone elevar el nivel mínimo de al menos el 70 % a al menos el 80 % de rendimiento de reciclado.

Etapa Clase mínima Umbral
Primera etapa del sistema C ≥ 70 %
A partir del 1 de enero de 2038 B ≥ 80 %

Para los envases diseñados para varios años, esto significa que alcanzar el umbral mínimo C puede ser una solución a corto plazo, pero no necesariamente suficiente para un proyecto que deba permanecer en el mercado después de 2037.

¿Qué puede reducir la reciclabilidad de un envase?

El resultado no tiene por qué depender del material principal. El problema puede ser un elemento que solo constituya una parte del envase completo.

Según la categoría y los futuros criterios de diseño, pueden ser relevantes, entre otros:

  • la combinación de varios materiales difíciles de separar,
  • las capas barrera,
  • los revestimientos superficiales,
  • las etiquetas de gran superficie,
  • el material de la etiqueta incompatible con el flujo principal,
  • los adhesivos que dificultan la separación de los componentes,
  • los cierres y dosificadores,
  • las metalizaciones,
  • los colorantes que afectan al proceso de clasificación,
  • los elementos que provocan una identificación errónea del material en la instalación de clasificación.

Por ello, la evaluación debe referirse a toda la unidad de envase, y no únicamente al material predominante.

Envases multimaterial: la mera posibilidad de separar las capas puede no ser suficiente

Los envases multimaterial constituyen un caso particular, ya que su comportamiento en la clasificación y el reciclado puede depender de la forma en que se unen los materiales.

Dos envases compuestos por materiales similares pueden obtener un resultado distinto si uno puede separarse eficazmente en el proceso existente y el otro forma un laminado permanente o interfiere en el flujo de reciclado adecuado.

Por tanto, es importante recopilar información sobre:

  • la proporción en masa de cada material,
  • la forma en que están unidos,
  • la posibilidad de separarlos,
  • su comportamiento durante la clasificación,
  • el efecto de los componentes en la calidad del material tras el reciclado.

La etiqueta, el adhesivo y el cierre pueden cambiar el resultado de todo el envase

No debe ignorarse un elemento auxiliar solo porque represente un pequeño porcentaje de la masa.

Por ejemplo, una etiqueta puede afectar a la posibilidad de que el sistema de clasificación identifique el material, y un adhesivo puede dificultar la separación de la etiqueta o reducir la calidad del material tras el reciclado.

En los cierres pueden ser relevantes el material, el tamaño, el color, la forma de unión con el cuerpo principal y el comportamiento del elemento tras vaciar el envase.

Por tanto, la documentación de materiales debe abarcar no solo el «cuerpo», sino todos los componentes que influyan en el resultado de la evaluación.

¿Ya es posible calcular una clase oficial A, B o C para cada envase?

No debe considerarse cada cálculo actualmente disponible como una clase formal definitiva del Reglamento (UE) 2025/40.

Los criterios detallados de diseño para el reciclado para las categorías de envases y el método de realización de la evaluación deben completarse mediante los correspondientes actos de la Comisión.

No obstante, ya conviene preparar los datos necesarios para la evaluación posterior:

  • la masa total de la unidad de envase,
  • la masa de los componentes individuales,
  • los tipos de materiales,
  • las capas y los revestimientos,
  • los tipos de adhesivos y tintas,
  • el tipo de cierre,
  • el método de unión de los elementos,
  • datos sobre la clasificación y el reciclado, si están disponibles.

De este modo, tras la publicación de los criterios definitivos, no será necesario iniciar el proceso de recopilación de información desde cero.

¿Qué datos solicitar a los proveedores para evaluar la reciclabilidad?

El artículo 16 del Reglamento (UE) 2025/40 permite obtener de los proveedores la información y documentación necesarias para demostrar la conformidad.

Datos ¿Por qué son necesarios?
Material exacto de cada componente Evaluación de la compatibilidad con el flujo de reciclado
Masa de los componentes Determinación de la estructura de la unidad de envase
Información sobre las capas Evaluación de las estructuras multicapa
Revestimientos y aditivos Pueden afectar a la clasificación y a la calidad del material reciclado
Tipo de adhesivo Puede afectar a la separación de los elementos
Tintas y colorantes Pueden afectar a la identificación y la calidad del material
Informes o evaluaciones de reciclabilidad Pueden constituir elementos probatorios
Versión del producto Garantiza la trazabilidad de la evaluación

¿Cómo demostrar la reciclabilidad en la documentación técnica del Reglamento (UE) 2025/40?

El anexo VII prevé incluir en la documentación técnica las evaluaciones pertinentes derivadas, entre otros, del artículo 6.

La documentación debe permitir reconstruir el modo en que se evaluó un envase concreto.

Una buena cadena de pruebas puede ser la siguiente:

tipo de envase → categoría del anexo II → componentes → materiales → criterios de diseño para el reciclado → método aplicado → resultado → clase A/B/C → conclusión sobre la conformidad.

Cuando comience a aplicarse el criterio de reciclado a gran escala, se añadirán a esta cadena también los datos pertinentes sobre los procesos reales y el nivel de reciclado.

¿Se incluye la clase de reciclabilidad en la declaración de conformidad del Reglamento (UE) 2025/40?

La declaración UE de conformidad es el documento final que confirma que se ha demostrado el cumplimiento de los requisitos aplicables del Reglamento (UE) 2025/40.

Los cálculos detallados, los criterios, los datos de los componentes y las pruebas deben figurar principalmente en la documentación técnica que sirve de base para la declaración.

Cuando comiencen a aplicarse los requisitos pertinentes del artículo 6, el fabricante debe poder pasar de la declaración a una evaluación completa que muestre por qué un determinado tipo de envase se ha considerado conforme.

La reciclabilidad también puede afectar a las tasas de RAP

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases vincula los criterios de reciclabilidad también a la futura modulación de las contribuciones financieras sufragadas por los productores en el marco de la responsabilidad ampliada del productor.

Esto significa que un envase mal diseñado puede afectar no solo a la posibilidad de comercializarlo, sino también al coste de su presencia en el mercado.

No obstante, el marco detallado de la modulación dependerá de las disposiciones de aplicación y de los sistemas vigentes en cada Estado miembro.

¿Todos los envases están sujetos a los mismos requisitos del artículo 6?

No. El artículo 6 del Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases prevé determinadas exenciones y casos especiales.

Por ejemplo, las directrices de la Comisión señalan la exención de determinados envases comerciales fabricados con textiles. El Reglamento también incluye otras categorías especiales que requieren una verificación individual.

Por este motivo, no deben asignarse automáticamente los mismos criterios de evaluación a todos los envases únicamente en función de su material.

Un cambio de etiqueta o adhesivo puede requerir una nueva evaluación

Si el resultado previo de reciclabilidad dependía de una construcción determinada, un cambio posterior de componente también puede cambiar la clase del envase.

Requieren revisión especialmente los cambios de:

  • material principal,
  • proporciones de los distintos materiales,
  • etiqueta,
  • adhesivo,
  • cierre,
  • color o pigmento,
  • revestimiento de barrera,
  • número y construcción de las capas.

Por tanto, el sistema de gestión del Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases debe conservar no solo el «resultado de reciclabilidad», sino también la versión de la construcción para la que se obtuvo el resultado.

Reciclabilidad de los envases en el Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases: lista de verificación para la empresa

  1. Identifica el tipo y la variante exactos del envase.
  2. Asigna el envase a la categoría adecuada.
  3. Recopila la masa de toda la unidad de envase.
  4. Identifica todos los componentes.
  5. Recopila el material y la masa de cada componente.
  6. Describe las capas, los revestimientos, los adhesivos y las tintas.
  7. Comprueba los datos disponibles sobre clasificación y reciclado.
  8. Conserva los informes y evaluaciones recibidos de los proveedores.
  9. Sigue la publicación de los criterios de diseño para el reciclado para tu categoría.
  10. Realiza la evaluación conforme a la metodología aplicable.
  11. Asigna la clase A, B o C correspondiente.
  12. Registra el resultado y las pruebas en la documentación técnica.
  13. Vincula la evaluación con la declaración UE de conformidad.
  14. Supervisa los cambios posteriores de los componentes.
  15. Antes de 2035, prepara también el sistema para el requisito de reciclado a gran escala.

¿Cómo gestionar la reciclabilidad cuando la empresa tiene cientos de tipos de envases?

Con una cartera más amplia, el principal problema no es realizar una evaluación individual, sino mantenerla actualizada.

Un material puede utilizarse en muchos envases. Una etiqueta puede usarse en varias decenas de variantes. A su vez, el cambio de un proveedor puede requerir la revisión de muchas evaluaciones existentes.

Por ello, el sistema de datos debe vincular el componente con el material, el proveedor, la versión, el criterio de reciclabilidad, la prueba y los tipos de envase correspondientes.

Errores más frecuentes en la evaluación de la reciclabilidad conforme al Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases

  • considerar un material reciclable sin evaluar toda la estructura del envase;
  • presentar clases privadas D o E como clases formales del PPWR;
  • no tener en cuenta la etiqueta, el adhesivo o el cierre;
  • suponer que la posibilidad técnica de reciclado implica el reciclado a gran escala;
  • indicar el 1 de enero de 2030 sin tener en cuenta el plazo condicional vinculado a los actos delegados;
  • no identificar la versión del envase en el informe;
  • utilizar una evaluación anterior tras un cambio de material o estructura;
  • tratar un único resultado para una materia prima como resultado de todos los envases fabricados con dicha materia prima;
  • no vincular la evaluación con la documentación técnica.

Reciclabilidad en el PPWR: conclusiones principales

El PPWR transforma la posibilidad de reciclado, de una característica general del material, en un requisito medible relativo a una estructura concreta del envase.

La primera fase del sistema se basa en el diseño para el reciclado y en las clases A, B y C. La siguiente también tendrá en cuenta el reciclado efectivo a gran escala. A partir de 2038, el nivel mínimo deberá ser la clase B.

Por tanto, para las empresas, la medida preparatoria más importante es recopilar datos completos sobre los componentes, materiales, masas y versiones de diseño. Sin esta información, la posterior evaluación formal será considerablemente más difícil.

FAQ: reciclabilidad de los envases en el PPWR

¿Qué clases de reciclabilidad introduce el PPWR?

El PPWR prevé las clases de rendimiento del reciclado A, B y C. La clase A supone al menos un 95 %, la clase B al menos un 80 % y la clase C al menos un 70 %. Un resultado inferior a la clase C supone no alcanzar el rendimiento mínimo de reciclado exigido.

¿El PPWR contempla las clases D y E?

No como clases formales de rendimiento del reciclado establecidas en el anexo II. El PPWR utiliza las clases A, B y C. Otras denominaciones pueden aparecer en sistemas privados de evaluación, pero no deben identificarse con la clasificación oficial del Reglamento.

¿Desde cuándo deben cumplir los envases los criterios de reciclabilidad del PPWR?

Para los criterios de diseño para el reciclado, la fecha de referencia es el 1 de enero de 2030 o 24 meses después de la entrada en vigor de los actos delegados correspondientes, según cuál de las dos fechas sea posterior.

¿Qué cambiará en 2038?

A partir del 1 de enero de 2038, los envases deberán alcanzar al menos la clase B, es decir, un nivel de al menos el 80 %. Por regla general, la clase C ya no será suficiente para comercializar el envase.

¿Puede una etiqueta empeorar la reciclabilidad del envase?

Sí. La etiqueta, el adhesivo, el cierre, el revestimiento, el colorante u otro componente pueden afectar a la clasificación, la separación y el proceso de reciclado de toda la unidad de envase. Por ello, debe evaluarse la estructura en su conjunto.

Fuentes

Base jurídica: Reglamento (UE) 2025/40 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los envases y residuos de envases – EUR-Lex

Directrices de la Comisión Europea: Comunicación de la Comisión C/2026/3084 – Directrices relativas al Reglamento (UE) 2025/40

En el artículo se han utilizado, en particular:

  • art. 6 del PPWR – envases reciclables,
  • art. 15 – obligaciones de los fabricantes,
  • art. 16 – obligaciones de los proveedores,
  • art. 38 – procedimiento de evaluación de la conformidad,
  • art. 39 – declaración UE de conformidad,
  • anexo II – categorías de envases y clases de rendimiento del reciclado,
  • anexo VII – procedimiento de evaluación de la conformidad y documentación técnica.
El artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico individualizado. El método definitivo para evaluar la reciclabilidad de un envase concreto debe tener en cuenta la categoría de envase pertinente, los actos delegados y de ejecución aplicables en cada momento y la versión actual de la documentación técnica.
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