Minimización de los envases según el Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases: ¿cómo demostrar la conformidad?

La minimización de los envases conforme al Reglamento (UE) 2025/40 no significa simplemente «usar menos material». La empresa debe poder demostrar que la masa y el volumen de un envase concreto no son mayores de lo necesario para mantener su funcionalidad. En la práctica, esto implica la necesidad de realizar una evaluación documentada: determinar la función del envase, comprobar los criterios del anexo IV, evaluar la posibilidad de una reducción adicional y conservar pruebas que demuestren por qué no era posible una masa menor o una dimensión inferior sin deteriorar las propiedades exigidas para el producto en cuestión.

Esta es una diferencia importante. El Reglamento (UE) 2025/40 no establece un único porcentaje de reducción aplicable a todos los envases. Tampoco dice que cada botella deba ser un 10 % más ligera y cada caja un 20 % más pequeña. El punto de referencia es el diseño concreto y sus funciones justificadas.

¿Qué significa la minimización de envases conforme al artículo 10 del Reglamento (UE) 2025/40?

La minimización consiste en diseñar el envase de modo que su masa y volumen se limiten al mínimo necesario para cumplir las funciones del envase.

Por tanto, no se trata de conseguir la caja más pequeña posible a cualquier precio. El envase puede seguir necesitando una resistencia adecuada, una barrera, espacio para la información exigida legalmente, resistencia al proceso de llenado o parámetros que permitan un transporte seguro.

Sin embargo, si determinados gramos de material o centímetros de volumen no cumplen ninguna función justificada, su presencia será cada vez más difícil de defender a la luz del Reglamento (UE) 2025/40.

¿Desde cuándo es aplicable la minimización de envases del Reglamento (UE) 2025/40?

El requisito del artículo 10, apartado 1, relativo a la reducción de la masa y el volumen al mínimo está vinculado a la fecha del 1 de enero de 2030.

No obstante, esto no significa que el diseño del envase carezca de importancia hasta 2029. Desde la fecha general de aplicación del Reglamento (UE) 2025/40, también es relevante la prohibición de características de los envases cuyo único fin sea aumentar el volumen percibido del producto.

Desde el punto de vista de la empresa, la preparación para 2030 debería comenzar mucho antes. Si una empresa tiene cientos de tipos de envases, realizar los análisis de minimización solo a finales de 2029 será difícil desde el punto de vista operativo.

Artículo 10, apartados 1 y 2: dos requisitos diferentes

El artículo 10 incluye tanto la futura obligación de minimizar sistemáticamente la masa y el volumen como la restricción de los diseños destinados exclusivamente a aumentar artificialmente el tamaño percibido del producto.

Requisito ¿En qué consiste?
Minimización de la masa y el volumen El envase debe limitarse al mínimo necesario para mantener su funcionalidad
Prohibición del aumento artificial del volumen Las características destinadas únicamente a crear la impresión de una mayor cantidad de producto no deben justificar un envase mayor

Por ello, la mera afirmación de que «el envase tiene el mismo aspecto desde hace años» no es un argumento técnico que permita demostrar la minimización.

¿Qué significa en la práctica el «mínimo necesario»?

El mínimo necesario no es una única cifra común para toda una categoría de productos.

Para un producto, la limitación puede ser la resistencia del envase a las caídas. Para otro, la barrera contra la humedad o el oxígeno. Otro envase puede necesitar una superficie determinada debido a la información legal obligatoria.

Por tanto, la evaluación de la minimización debe responder a dos preguntas:

  1. ¿Es necesaria una determinada masa o volumen para cumplir una de las funciones justificadas?
  2. ¿Puede reducirse aún más el envase sin perder esa función?

Si la respuesta a la segunda pregunta es «no», la empresa debe poder demostrar por qué.

Anexo IV del PPWR: criterios que justifican la masa y el volumen del envase

El anexo IV constituye un punto de referencia práctico para evaluar la minimización. Incluye criterios funcionales que pueden justificar un diseño específico del envase.

Criterio Ejemplo práctico Posible prueba
Protección del producto Resistencia, barrera, protección frente a daños Ensayo de transporte, prueba de caída, ensayo de barrera
Proceso de fabricación y envasado Espesor mínimo exigido por la línea de llenado Especificación del proceso, prueba de producción
Logística Resistencia al apilamiento o al transporte Prueba de compresión, validación del transporte
Seguridad e higiene Integridad del cierre, protección frente a la contaminación Ensayo de estanqueidad, análisis de riesgos
Requisitos legales y de información Superficie necesaria para el marcado obligatorio Mapa de etiquetas, análisis de obligaciones legales
Aceptación y uso por parte del consumidor Funcionalidad, ergonomía, apertura segura Prueba de uso, justificación del diseño

Cada criterio debe aplicarse únicamente en la medida en que limite realmente la posibilidad de seguir reduciendo un envase concreto.

1. Protección del producto: la reducción del envase no puede aumentar las pérdidas

La minimización no debe dar lugar a una situación en la que el ahorro de unos gramos de material provoque un aumento del número de productos dañados.

Si un menor espesor de pared provoca la rotura del envase, la pérdida de barrera, una menor vida útil del producto o un mayor número de reclamaciones, puede estar justificado mantener una mayor cantidad de material.

No obstante, es importante documentar esta relación. La mera afirmación de que «más grueso es más seguro» no es una prueba tan sólida como la comparación de variantes y los resultados de las pruebas.

2. El proceso de fabricación y envasado puede determinar parámetros mínimos

El diseño del envase debe funcionar no solo tras la introducción del producto en el mercado, sino también durante su fabricación y llenado.

Por ejemplo, una película demasiado fina puede causar problemas de conformado, termosellado o guiado del material en la línea. Una botella demasiado ligera puede deformarse durante el proceso de llenado.

En ese caso, conviene conservar los datos de las pruebas de producción que muestren con qué parámetro aparecen los problemas y por qué la variante elegida es la solución estable mínima.

3. La logística puede justificar la resistencia del envase

El envase debe superar el almacenamiento, la preparación de pedidos, el transporte y otras condiciones reales de la cadena de suministro.

Si una reducción adicional del gramaje del cartón provoca la pérdida de resistencia a la compresión durante el apilamiento, puede ser un argumento funcional importante.

Entre las pruebas pueden figurar:

  • ensayos de compresión,
  • ensayos de vibración,
  • ensayos de transporte,
  • ensayos de caída,
  • resultados de la distribución piloto,
  • datos sobre daños al producto.

4. La higiene y la seguridad también pueden limitar la reducción

En el caso de alimentos, productos farmacéuticos, cosméticos y otros productos sensibles, pueden ser importantes la integridad del envase, la protección frente a la contaminación o la garantía de propiedades de barrera.

La minimización no debe comprometer los requisitos derivados de otras normas de la UE.

Por ello, la evaluación conforme al Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases debe realizarse junto con los requisitos del producto, no de forma aislada.

5. Los requisitos legales y de información pueden exigir una superficie determinada del envase

Algunos productos deben incluir un amplio conjunto de información obligatoria. Si determinadas indicaciones deben figurar en el envase y cumplir los requisitos de legibilidad, esto puede influir en su tamaño mínimo.

Sin embargo, esto no significa automáticamente que toda gran superficie de marketing esté justificada.

La empresa debe poder distinguir entre:

  • información exigida por la ley,
  • información necesaria para un uso seguro,
  • información voluntaria,
  • elementos exclusivamente publicitarios.

6. La aceptación del consumidor no es una justificación universal para una caja más grande

Uno de los argumentos más arriesgados es afirmar:

«el cliente espera un envase grande».

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases está orientado precisamente a reducir los envases innecesarios y los diseños que aumentan el volumen percibido del producto.

El argumento relativo al usuario debe referirse a una función real, por ejemplo, la ergonomía, la accesibilidad, la seguridad de apertura o la dosificación, y no solo al aumento del atractivo visual.

¿Cómo realizar paso a paso una evaluación de la minimización del envase?

La mejor documentación no se crea al finalizar el proyecto. Debe elaborarse junto con el proceso de optimización.

  1. Identifica el tipo y la versión concretos del envase.
  2. Registra la masa actual y las dimensiones clave.
  3. Determina las funciones del envase.
  4. Revisa los criterios del anexo IV.
  5. Para cada criterio, indica si limita la posibilidad de una reducción adicional.
  6. Propón una variante más ligera o más pequeña, si es técnicamente posible.
  7. Compara las variantes.
  8. Realiza los ensayos necesarios.
  9. Registra el parámetro a partir del cual se produce una pérdida de funcionalidad.
  10. Elige la variante más pequeña que cumpla los requisitos.
  11. Conserva los resultados y la justificación en la documentación técnica.

La comparación de variantes es una de las pruebas más sólidas de minimización

Es mucho más fácil justificar una masa de 38 g si la empresa puede demostrar que la variante de 35 g no cumplió un criterio determinado.

Variante Masa Resultado del ensayo Decisión
A 42 g Cumple los requisitos Es posible una reducción adicional
B 38 g Cumple los requisitos Variante objetivo
C 35 g No cumple el requisito de resistencia Rechazada

Esta anotación crea una cadena clara: se llevó a cabo la reducción, se verificó el límite y la variante seleccionada no se debe únicamente a las preferencias del diseñador.

¿Qué ensayos pueden ayudar a demostrar la minimización?

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases no establece un único paquete obligatorio de ensayos para cada envase.

El ensayo debe corresponder a la función que limita una reducción adicional.

Función Ejemplo de prueba
Resistencia mecánica Ensayo de compresión, caída y perforación
Transporte Ensayo de vibración, prueba de transporte
Barrera Ensayo de permeabilidad
Estanqueidad Ensayo de estanqueidad e integridad del cierre
Vida útil del producto Ensayo de estabilidad o de almacenamiento
Proceso de producción Validación en la línea de producción

Por tanto, los ensayos de laboratorio son una herramienta de prueba, no un fin en sí mismos.

La minimización de la masa y la minimización del volumen son dos parámetros distintos

Un envase más ligero no tiene por qué ser automáticamente más pequeño, y un envase más pequeño no tiene por qué ser automáticamente más ligero.

Por ello, la evaluación debe tener en cuenta ambos aspectos.

Por ejemplo, una empresa puede reducir el gramaje del cartón sin cambiar las dimensiones de la caja, o reducir las dimensiones manteniendo el mismo gramaje del material.

Conviene registrar por separado en la documentación:

  • la masa de la unidad de envase,
  • las dimensiones exteriores,
  • el volumen,
  • los parámetros de los componentes clave.

Paredes dobles, fondos falsos y capas innecesarias: ¿cuándo se convierten en un problema?

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases presta especial atención a las soluciones cuyo único objetivo es crear la impresión de un producto más grande.

Algunos elementos problemáticos son:

  • un fondo falso sin función técnica,
  • una pared doble innecesaria,
  • un separador innecesario que aumenta el tamaño,
  • una capa que sirve exclusivamente para aumentar visualmente el envase.

Sin embargo, la mera presencia de una pared doble no tiene por qué implicar automáticamente una falta de conformidad. Si cumple una función real de protección, estructural, de barrera o de seguridad, esta función debe demostrarse.

Minimización del envase y límite del 50 % de espacio vacío: no es la misma disposición

Uno de los errores más frecuentes es combinar el artículo 10 y el artículo 24 en un único «límite universal del tamaño del envase».

El artículo 10 se refiere a la minimización general de la masa y el volumen del envase.

En cambio, el artículo 24 introduce una proporción máxima de espacio vacío del 50 % para determinados envases colectivos, de transporte y para el comercio electrónico.

Disposición ¿Qué regula?
Artículo 10 La minimización de la masa y el volumen manteniendo la funcionalidad
Artículo 24 La proporción máxima de espacio vacío para determinadas categorías de envases

Por tanto, el envase puede cumplir el límite de espacio vacío y, aun así, seguir siendo demasiado pesado. También puede ser muy ligero, pero infringir el futuro límite de espacio vacío en un uso determinado.

El PPWR prevé un 50 % de espacio vacío, no un 40 %

El artículo 24 del PPWR establece una proporción máxima de espacio vacío del 50 %.

En algunas publicaciones en internet pueden encontrarse otros valores. Sin embargo, al preparar la documentación debes basarte en el texto vigente del Reglamento y en los correspondientes actos de ejecución.

La fecha de aplicación del límite también es escalonada: el 1 de enero de 2030 o tres años después de la entrada en vigor de los correspondientes actos de ejecución, según cuál de las dos fechas sea posterior.

Los materiales de relleno especificados en el artículo 24 se contabilizan como espacio vacío, por lo que añadir más papel o colocar bolsas de aire no es una forma de «reducir» el resultado.

¿Qué debe incluir la documentación técnica de minimización?

Lo más importante es registrar el razonamiento y las pruebas.

La documentación debe permitir determinar:

  • a qué tipo de envase se refiere la evaluación,
  • cuál es su masa y volumen actuales,
  • qué criterios del anexo IV son aplicables,
  • qué criterio limita una reducción adicional,
  • qué variantes se analizaron,
  • qué ensayos o cálculos se realizaron,
  • por qué se descartó una solución más ligera o más pequeña,
  • qué variante se consideró mínima manteniendo la funcionalidad.

Un documento bien preparado no debe limitarse a una sola frase: «el envase ha sido optimizado».

Ejemplo de registro de una evaluación de minimización

En lugar de:

«No es posible reducir más la botella.»

la documentación puede indicar:

«Se analizaron variantes con masas de 24 g, 22 g y 20 g. La variante de 20 g no cumplió el criterio de resistencia a la carga en las condiciones de transporte definidas en el procedimiento X. La variante de 22 g cumplió todos los parámetros exigidos, por lo que se adoptó como variante mínima.»

Este registro muestra tanto el intento de reducción como el límite técnico de una optimización adicional.

¿Qué datos necesitas del proveedor del envase?

Si el envase o uno de sus componentes procede de un proveedor externo, pueden ser necesarios, entre otros:

  • la masa del envase y de los componentes,
  • las dimensiones,
  • el espesor del material,
  • los parámetros de resistencia,
  • los planos técnicos,
  • las tolerancias de producción,
  • los resultados de los ensayos pertinentes,
  • información sobre variantes anteriores del diseño.

El artículo 16 del PPWR obliga a los proveedores a facilitar la información y la documentación necesarias para que el fabricante demuestre la conformidad.

Un cambio de producto puede requerir una nueva evaluación de minimización

La evaluación de minimización no debe tratarse como un documento válido indefinidamente, con independencia de los cambios.

Entre otros, pueden requerir una nueva revisión:

  • cambio de la masa del producto,
  • cambio de las dimensiones del producto,
  • cambio de la formulación que afecta a los requisitos de barrera,
  • cambio del canal de distribución,
  • cambio del material del envase,
  • cambio de proveedor,
  • cambio del proceso de envasado,
  • cambio de la información obligatoria de la etiqueta.

Si ha cambiado la circunstancia que anteriormente justificaba una determinada dimensión o masa, el resultado anterior puede requerir una actualización.

Errores más frecuentes al demostrar la minimización conforme al PPWR

  • considerar que toda reducción de masa implica automáticamente la conformidad;
  • falta de análisis del volumen;
  • falta de referencia a los criterios del Anexo IV;
  • falta de prueba de por qué no es posible una reducción adicional;
  • utilizar un argumento de marketing como argumento técnico;
  • confundir el art. 10 con el límite de espacio vacío del art. 24;
  • aplicar el valor del 40% en lugar del límite del 50% establecido en el art. 24;
  • falta de control de versiones de las variantes de ensayo;
  • falta de identificación del envase evaluado;
  • conservar el resultado sin informe o metodología;
  • falta de reevaluación tras un cambio del producto o del material.

Minimización de envases conforme al PPWR: lista de verificación de conformidad

  1. Identifica el tipo y la versión del envase.
  2. Pesa el envase.
  3. Registra sus dimensiones y volumen.
  4. Determina todas las funciones del envase.
  5. Revisa cada criterio del Anexo IV.
  6. Indica los criterios que limitan la reducción.
  7. Comprueba si es posible una variante más ligera.
  8. Comprueba si es posible una variante más pequeña.
  9. Ensaya las variantes si la función lo requiere.
  10. Registra los resultados de los ensayos.
  11. Documenta el motivo del rechazo de las versiones más ligeras o pequeñas.
  12. Selecciona la variante mínima que cumpla todos los requisitos justificados.
  13. Incluye la evaluación en la documentación técnica.
  14. Vincula la evaluación al tipo de envase y a la declaración correspondientes.
  15. Supervisa los cambios posteriores.

¿Cómo gestionar las evaluaciones de minimización con numerosos envases?

Con varios cientos de variantes, gestionar manualmente hojas de cálculo separadas se convierte rápidamente en un problema.

Un tipo de envase puede pasar por varias revisiones:

42 g → 40 g → 38 g → ensayo fallido con 35 g → variante de 38 g aprobada.

Si la empresa conserva únicamente la especificación final de 38 g, pierde parte de la prueba más importante: el historial que demuestra que se verificó realmente una reducción adicional.

Por tanto, el sistema PPWR debe permitir el control de versiones del diseño, los resultados de ensayo y las justificaciones, y después vincular la evaluación final a la documentación técnica de un tipo de envase concreto.

¿Cómo demostrar la conformidad con el requisito de minimización del PPWR?

La mejor prueba no es declarar que el envase «es ligero», sino documentar el límite de una reducción adicional.

La empresa debe demostrar qué funciones debe conservar el envase, qué criterios del Anexo IV son aplicables, qué variantes se han comprobado y por qué una menor masa o volumen supondría la pérdida de la funcionalidad requerida.

De este modo, la minimización deja de ser un objetivo medioambiental general y se convierte en un proceso técnico repetible:

parámetros → criterios → variantes → ensayos → resultado → justificación → documentación técnica.

Preguntas frecuentes: minimización de envases según el PPWR

¿En qué consiste la minimización de envases según el PPWR?</h3>

Consiste en reducir la masa y el volumen del envase al mínimo necesario para preservar su funcionalidad, teniendo en cuenta los criterios pertinentes establecidos en el anexo IV del PPWR. </p> </div>

¿El PPWR establece un porcentaje obligatorio de reducción de la masa del envase?</h3>

No. El artículo 10 no establece un único porcentaje de reducción para todos los envases. Debe demostrarse que un envase concreto no puede reducirse más sin perder una función justificada. </p> </div>

¿Cómo documentar la minimización del envase?</h3>

Conviene conservar los parámetros actualizados, el análisis de los criterios del anexo IV, la comparación de variantes, los resultados de ensayos y cálculos, así como la justificación de por qué no fue posible una reducción adicional. </p> </div>

¿El límite de espacio vacío en el PPWR es del 40 %?</h3>

No. El artículo 24 establece una proporción máxima de espacio vacío del 50 % para los envases colectivos, de transporte y de comercio electrónico comprendidos en su ámbito de aplicación. </p> </div>

¿El artículo 10 y el límite del 50 % son el mismo requisito?</h3>

No. El artículo 10 se refiere a la minimización de la masa y el volumen del envase, mientras que el artículo 24 establece un límite separado para la proporción de espacio vacío en las categorías de envases indicadas. </p> </div> </section>

Fuentes</h2>

Base jurídica:</strong> Reglamento (UE) 2025/40 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los envases y residuos de envases – EUR-Lex </a> </p>

Directrices de la Comisión Europea:</strong> Comunicación de la Comisión C/2026/3084 – Directrices sobre el Reglamento (UE) 2025/40 </a> </p>

En el artículo se han utilizado, en particular:</p>

Compartir

¿No sabes si afecta a tus envases?

Siete preguntas sobre tu situación. El resultado puede ser «no lo necesitas».

Compruébalo en 2 minutos →